Bueno, el sueño del pibe cumplido. En el post de "Sos grande para esas estupideces" recordé esas fantasías de la cada vez mas lejana pubertad en la que más de uno queríamos unos anteojos como éstos. Hoy, gracias a los avances de la ciencia (gracias Ciencia, ahora creo en tí)
nace una nueva tecnología al servicio del baboseo. Tenían que ser los rusos los que lo inventaran, faltaba más.