El Perro.
Labra el perro atado cuando el diablo viene,
Igual que el tigre en el coliseo romano.
Preso de antemano por el dueño del circo
para sentirse pro-hombre y más humano.
¿Acaso el miserable es fariseo?
¿O es el ducho con calle sin cordones
el que muele los huesos hasta el polvo
y confiesa tan solo ante el espejo?
Julio Pedro Fernando Aramburú,
me llamo, Don Portela.
El perro a de sortear las mil picanas
de castrados colegas
y ha de morder el día del albur.
Ducharse con:
Para Albur recomiendo; Silvano Esgarro (1846) (PAM) o conociendo el habla coloquial cubana. Aunque los turistas y los soberbios lectores no llegan a salir del monótono circuito que allí les tienden.
No apto para euróticos y civilizados.
A propósito, farisaicos me gustó Oski2
Julio Pedro Fernando Aramburú. (Thelonius)