Un hombre humillado
víctima marginal
tambien asesina
¿Que require abrir el candado
que cierra la prision de su existir?
¿La mísera llave
de una frívola apariencia?
¿El dedo acusador e indeferente?
¿La palabra como pesadas lágrimas
de sudor y sacrificio?
El dolor lo rodea inevitable
golpea el muro una y otra vez
el eco de su empeño narcisista
hasta abrir las heridas
pertinentes de crimen o suicidio
Sin embargo a espaldas de su imagen
infinitos hombres le acompañan
dispuestos a una lluvia desesperada
y a favor de la humana soledad
se empapa de ilusiones
para vivir y ayudar en el silencio.
Guillermo Medina