En la tierra santa del nativo
crece hierba buena bajo el sol,
rodeado de natura él va altivo
tarareando una canción en si bemol.
Flores de colores embellecen la velada,
yuyos que dan sombra lo rodean,
la sombra de la noche se presenta helada
mientras contento, él, su cosecha acarrea.
Se queda pensativo bajo un árbol que lo cubre,
sigue tarareando la cancion,
mira sus pies, encuentra mugre;
esta contento, le ha ganado a la razón.
Campos vacios de nurtura,
campos llenos de pasion,
tierra fértil de locura,
hombre bueno y su canción.
Let!