Mi alma sentada en el barro…
Mirando a su alrededor,
Esperando una mirada…
Solo encuentra un escape a la realidad…
Mi cara se ilumina, con el rojo fuego…
Y mi alma ríe sin parar…
Olvidando su dolor…
Escapando de la vida…
Es mi adicción escapar al dolor…
Es un chiste la vida,
Al escapar de la mía…
Pero no tengo forma de parar esta destrucción…
Ojos irritados picantes…
Miradas discriminatorias…
Pero no pueden entender…
Que el tren al ningún lugar es este…