Fantasmas
Me sorprendió ver al fantasma. Principalmente porque no creía en ellos.
Además siempre pensé que los fantasmas, de existir, serían cosas de Europa, de lugares con mucha historia.
Pero como soy un pragmático, comencé a bombardearlo a preguntas:
¿Duele morir? ¿Hace mucho que es fantasma? ¿Siempre estuvo así? ¿Existe el cielo, el infierno, dios? ¿Todos los muertos se hacen fantasmas? ¿Yo seré fantasma? ¿Se juntan con otros fantasmas? ¿Se entiende un fantasma ruso con uno chino? ¿Cuantas clases de fantasmas existen? ¿Hay alguna especie de gobierno fantasmal? ¿Se enferman? ¿mueren? ¿Se aburren? ¿Comen, cagan, garchan?
Lo incordié.
El pobre fantasma (Don Rodrigo Fernán de Bazlueta, hidalgo pobre que arribó a América con Pedro de Mendoza, pensando en encontrar fama y fortuna y solo halló penurias y flechas querandíes) se hartó de mí y así como vino, desapareció.
Como soy un pragmático, atribuí la visión a hecho de haber aspirado accidentalmente una mezcla de NH3 y lavandina. Lo etiqueté como "alucinación" y me olvidé del asunto.
|