La sombra que me dejaste
Se fue nuestra historia entre tus manos.
Hubo frenesí por las noches,
mordimos la manzana tantas veces,
de tu cuerpo fértil brotó una luz a la par
que una sombra nacía a mis espaldas.
Se fue nuestra historia de amor y yo me quedé
escribiendo este poema de dolor,
sin saber a dónde fuiste...Llega el sol al atardecer,
veo la sombra de mi cuerpo,
se ríe a mis espaldas,
no le reprocho nada, es travieso,
tan sólo es un niño que trae la historia
entre sus manos.
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