Amorosa Bendicion
Si he de bendecir algo sagrado, entonces te bendigo a tí.
Aún ante las lenguas que muerden
nuestras espaldas,
a pesar de que nacimos en diferentes cunas,
tiempos distintos,
pero qué si vivimos juntos bajo la luz de nuestros sueños.
Qué si en Romeo y Julieta, el amor los llevó juntos,
y les escribió el epígrafe de su muerte;
qué si creemos en el mismo sol, en la misma Luna,
en el mismo Dios, en las mismas manos,
en los mismos besos, en las mismas tristezas...Qué si somos tan distintos
que yo no imaginé las mieles del burgués y a tí te di de probar
un poco de hiel caliente,
un plato de lava ardiente,
y éste corazón entre ello,
ofrecido, pobre yo, a las riquezas de tu pecho.
Amor alzo yo sobre tu cuerpo,
mujer que tanto quiero yo,
humilde, tierna...Qué más puede buscar el hombre que nunca encontró
en las tibiezas de la mujer,
una caricia firme, inteligente,
Y yo te encontré a ti y no voy a perderte,
cueste lo que me cueste,
lágrimas y reproches,
no voy a bajar la espada, cual guardían cuida el castillo
donde habita su reina.
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