Con el cambio en las manos:
Con el cambio en las manos:
El nuevo año, mi amor, pido encontrarte
sin los cardos mancillándome la boca
sin los dardos perforando la garganta.
El nuevo año decidiré ser atrevida
en acto
como abrir los ojos a este mundo
aunque sea para verlo ensangrentado,
sucio, enfermo,
solo,
hecho pedazos, hecho polvo y nada.
¿Cuántos deseos me concede el año nuevo?
Quiero la redistribución de la riqueza.
Quiero agua potable en África,
China,
India,
Asia
y en el altiplano.
Pido le sean devueltas la inocencia
y la niñez
a los carentes de todas las edades
sin preguntar cuánto tiempo haya pasado
desde que se las quitaron
(como si la vida se pudiera devolver).
Deseo la abolición de la violencia.
La igualdad en los derechos
respetando diferencias.
Que florezcan margaritas en los caños de fusiles
y la mano levantada
se transforme en tronco y ramas
donde canten cardenales.
Que el cinturón del kamikaze
se haga con bombas de crema
y cuando exploten camiones
repartan panes y peces.
No hay nada que pedirle para mí
reconozco mi búsqueda imposible
de cumplir.
No hay nada que pedirle al año nuevo
que no se haya requerido a los años anteriores
ni un deseo.
No tiene el Tiempo
inventado por el hombre
poder para cambiar la desventura.
Llevemos nuestros sueños a las manos.
©Carmiña Candido Daverio.
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