Pues, me uno un tanto a la nueva bienvenida de Marta por su regreso, aunque digamos que sí me quedé algo decepcionado por su desaparación, receso o como pueda llamársele a su ausencia, puesto que recuerdo haber comenzado un escrito que supuestamente escribiríamos juntos y me quedé esperando su parte.
Por mi parte no queda demasiado que añadir a su escrito, no lo siento tan inmortal, de hecho apenas libra el lugar común, pero al menos sí, me hizo recordar los momentos en que algo/alguien llegó demasiado tarde; lo mismo que de haber llegado antes hubiera sido recibido con toda la magia imaginable y posible antes de tanta madejada de desesperanza.
Un abrazo Romina.
Hasta pronto.
Atte. David
|