No sé a quién se lo prometió, ni recuerdo haber firmado pacto, acuerdo o carta alguna en la que yo aceptara esas condiciones. Bien recuerdo que por respeto, compañerismo o amistad, o lo que fuera, hacía llegar ese tipo de correcciones en mensajes privados. Así pues, no veo porqué, de tener las ganas de hacerlo, se quede privada de hacerlo. Pero bueno, allá usted amiga, igual sé que tiene mejores y productivas cosas por hacer.
Como sea, gracias por su lectura, por su escritura, y por su tiempo.
Un abrazo.
David
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