Paranoia -Resabio de miedos mal curados-
Las madrugadas suelen tener un no se què, que a uno, un ser con libre expresiòn de lìbido pueden encontrarlo pensando en sexo. Los unos se masturban, los otros lo sufren, los demàs frota que frota contra el colchòn. En fin cada cual sacìa su lìbido como puede.
Asì me encontraba, en disyuntiva, anoche. Imàgenes kamasutrenses, lugares insòlitos, palabras y de repente... ¡¡La hecatombe!!. Una sucesiòn de ruidos insoportables comenzaron a taladrarme el craneo como si tuviese un infierno en el oìdo. Lo primero que se me ocurriò era que me estaba llegando el castigo divino/maligno, el momento de pagar por no sè que. La paranoia se adueñò de mi, con los ojos cerrados intentaba operar de igual manera, infructuosamente, con los oidos. Cerrarlos. El ruido se iba acrecentando a medida que se me presentaban imàgenes de mi vida en las cuales me comporte como un mal chico. Lo primero que me vino a la memoria fue la vez que el pobre gatito no querìa dejar este mundo y con un amigo lo ayudamos a purificarse con un litro de nafta y un fòsforo (San Agustìn 20:14 pm "...el fuego purifica el alma..."). Enseguida recordè que, para aquella època yo estaba por recibirme de monaguillo y que se lo habìa contado al cura y èste me sentò en su falda y me dijo "rezate hic, tres padre nuestro y un par de aves marìa hic" mientras me volcaba restos de un cuba libre en las piernas. Era un tipo raro. Pero lo importante es que sentì que ya habìa pagado por ese pecado con mis rezos... pero el ruido ahora era màs identificable y màs fuerte tambien. Pensè: "este es un camiòn que està limpiando la vereda" y me reì de mi mismo. Ni bien hice la mueca tìpica de risa socarrona se me vino el mundo abajo.
¿Y si yo estaba escuchando un sonido que sòlo yo estaba escuchando?. ¿Y si este sonido era solo producto de mi imaginaciòn?. Me alegre de nuevo. Pensè que si podìa imaginarme ese sonido de la nada, mi imaginaciòn no tenìa lìmites. Me estaba convirtiendo en un genio. Fue ahì que, sumado al ruido apabullante anterior empecè a escuchar unos gritos, como unos lamentos de hombre cayendo en un pozo sin fin. Era yo. Claro, todo cierra. Me volvì loco y estoy escuchando mi destino final. El infierno. Ya podìa divisar a los caballeros del apocalipsis jugando al polo con mi cabeza. Y flashee que iba a ser conciente de todo eso. Que iba a ser la pelotita de un eterno partido de polo de los caballeros estos con vaya a saber quien serìa el trastornado que se atreviera a desafiarlos. Encima yo siempre hinchè por Indios Chapaleufù, ¿y si ellos eran del Malboro Team?.
Decidì abrir los ojos. Y los cerrè al instante porque me vinieron ganas de hacer pis y me asustè. Claro, dicen que los muertos se cagan y se mean en el ùltimo momento, y yo estaba a punto de morir. Cerrè los ojos como para hacer fuerza y tomè coraje. Con los ojos cerrados, las piernas apretadas y envuelto en la sàbana y el acolchado me acerque a tientas a la ventana llevandome conmigo un pedazo de dulce de membrillo en el pie. Es que no habìa comido todo lo que cortè, siempre me tiento cuando cortò dulce de membrillo y despuès lo terminò dejando. Ya sè, el castigo: es un castigo frutal. Me van a encerrar en cuarto color membrillo y todos los dìas me van a dar un membrillo para alimentarme por los siglos de los siglos; y el cuarto por supuesto tendrìa un alto reloj de èbano que marcarìa un minuto adelante, un minuto atras por siempre. Antes de colapsar lleguè a la ventana. Era un momento que podìa marcar mi vida para siempre, porque el sonido no cesaba, los gritos cada vez màs fuertes y si abrìa los ojos y el camiòn no estaba ahì ¡¿que iba a hacer?!. Estarìa alucinando.
Abrì los ojos. En efecto, un hermosìsimo camiòn de Cliba limpiaba las cloacas haciendo ese ruido insoportable. Ufff! cerrè la ventana y acà se me acabo el mundo. No hay peor sensaciòn que la del empujòn de terror que viene luego de un alivio. Es como salir de un bar a las 10 de la mañana y que todavìa sea de noche. Por suerte me acordè enseguida que estaba escuchando "El dìa que me cogì un pellizco en los huevos con la cremalllera" de Mojinos Escozios (recomiendo esta banda) y que de ahi venian los gritos.
Rara forma de saciar o distraer la lìbido. La proxima me casco y ya.
Ruben Hugo ®
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Recuerda siempre que quien hace puede equivocarse; pero quien no hace ya està equivocado de movida
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