Dos cafés para uno
Y desde ese preciso instante, autoafirmé la realidad del villano que en mi despierta.
Ser un héroe no existe en mi naturaleza por tramos retrazados de supervivencia.
Que en crecidas ególatras de franco características y quimeras religiosas encuentro salida.
¡Cual negro carbón me encargare de oscurecer sus nuevas loterías!
¿Quien acaso, no amaneció superior y anocheció superado por suscitadas desgracias?
De la vida cosas, de la muerte temores y sobre dioses y astros alabanzas.
Símbolos son las cosas, temores el sistema y alabanzas dirigidas hacia el títere que gobierna.
Si en las crisis el guapo desafía valientemente al tango, fortuna que esa oportunidad me encuentra exhausto.
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