Un año luz
Que esto pase de una vez
y que las campanadas sean
menos largas;
que los días se hagan horas
y mis recuerdos sean como agua,
convergiendo en el cause
de tu eterno mar de retornos,
y nuestras reencarnaciones sean
como un juego de barajas;
cada vez menos imperceptibles,
siendo un constante flujo de nuestras almas.
Nos conocimos en algún tiempo
y nos reinventamos en un bosque
centenar de malvas,
mañanas, tardes, noches con su días
de eternas remembranzas,
y algo me dice
que este tiempo junto a ti
fue y sigue siendo
un transcurrir que fluye,
a pesar de la muerte
a pesar de las matanzas.
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