Hesse y mi reconocimiento paralelo
Hesse escribe a mi (multialmal y confuso)
Al encontrarme perdido en todos los párrafos y oraciones que leo en sus libros, me doy cuenta de que entiendo cada vez mas el concepto del hombre y las múltiples almas. Entiendo de a poco como se van formando cada una en una masa homogénea dentro del cuerpo. Entiendo que algunas se desarrollan mas que otras y que en mayor o menos medida, todos tenemos las almas durmiendo dentro y depende de las circunstancias cuales de ellas se despiertan y desarrollan.
Sin poner ningún caso en particular, siempre alude a errores y desagrados que compartimos y dentro de los cuales nos sentimos notoriamente identificados. Ya sea con el tan gastado y releído por millones Lobo Estepario, o por los Rastros de un sueño que no paran de volver a mi cabeza.
La palabra tragedia en este caso debería ser usada también con cautela, como lo propuso aquel escritor viejo que vagaba corrigiendo errores y no soportaba que el paso del tiempo haya modificado las cosas, sobretodo la lengua, la escritura. La palabra tragedia debería usarse para expresar todo el reconocimiento que encontramos en los escritos de ajenos, que nos conocen como si fuéramos inventados.
Mas no me siento así, no me siento trágico y me agrada. Pues en el no tan largo camino que recorre un libro, un espacio, me doy cuenta que mis problemas, mis inquietudes y mis insatisfacciones con respecto a el correr del tiempo, tienen algún tipo de marca paralela.
Y entiendo entonces también que Hesse escribe para mí. Para todo el hombre que soy, para el universo donde me encuentro libre de ecstasy, para todo el hombre que sos. Y escribe para ti, para el reconocimiento de tu marca paralela, que supiste encontrar en el retrato de algún pintor. Pues es lo mismo, como bien dijo alguien alguna vez, si aquel pintor vendiera su mirada no seria pintor. Si la prostituta se enamorara, ya no le servirían sus ojos.
Creo que aprender a bailar y a ser un niño, encontrando un alma que te entienda y baile, un lugar abierto solo para locos. O algún Circo Mágico donde reposar varias horas mientras admiramos el milagro de la existencia, es lo que este increíble escritor nos da. En oraciones que, si bien largas y complejas, no cuesta seguir, este amigo que todos podemos tener nos da todos los costados del mundo, del crecimiento de la historia del ser humano. Nos muestra la carroña de Baudelaire y nos dice al oído que si hoy esta todo podrido es porque alguna vez fue bello. Y que lo que esta podrido engendra belleza. Pero en nuestras manos santas esta el descubrimiento. Solo nosotros lo podemos encontrar.
Y me consuela entonces pensar que en lo desagradable y bajo de la vida, se oculta tras un simple velo, un mar de luz que llega desde el oriente. Siempre pensando en las frases del sol.
Agustin
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