No se porque empezó, pero su voz me sonaba habitual, escuché su perfecta pronunciación, y su irremediable frialdad.
Sus palabras me hacian dudar, y yo, ante tal situación, decidí hacer un plan.
-Buenos Dias señorita! Hace frio esta mañana, no cree?- Comenté
Y su respuesta... nula.
Me acerqué a su aposento para repetir mi saludo, a lo que agregué un acentuado ademán con la mano izquierda.
Y surespuesta... nula.
Pero escuché el TIC-TAC desu corazón, que sonaba cual reloj aintiguo, ahogado y ambiguo, cuadrado, uniforme y contraido. Increiblemente, al escuchar su corazón, supe la hora. Irónicamente, imaginé un verdadero reloj incrustado en el interior de su pecho. Y mi plan cobraba mas sentido.
Tomé mi herramienta de trabajo, y antes de poner manos a la obra, salí a dar un paseo, para aclarar mis ideas, y dejar todo en orden.
Una vez concluido mi pequeño interludio,regresé a su aposento, que cada vez se veia mas grande y rojo, y ella mas colorida y viva.
El reloj de su pecho medio la señal.
Cojí mi herramienta y la coloqué sobre mi cabeza.
-Buenos tardes señorita!, luce bien hoy...-
Ella volvió la mirada hacia mi, esbozó una hermosa sonrisa, y cogió de mi mano.
Y mis ojos se cerraron.
Y muy a lo lejos escuché. - Buenos dias señor!, hace frio, no?-
Pero no pude responder, hasta que mi corazón y sus manecillas se dejaran de mecer.