La sangre me respira
y elviento me inhala...
es terso tu vientre,
y tienes rota un ala
Juegas a hablarme
y hablandome escapas
mostrando tus uñas
como si fueran garras
Escupo tu herida
y entierro mi vicio
ausente de llanto
y carehente de oficio
Gritas y callas
escuchas y mueres
y si vuelves...
asegurate de llevarme
en mi velo que tanto defiendes.