colaboración
Pero sigo teniendo miedo
Abrí las ventanas una noche de diciembre.
Dos luceros me alumbraron la cara, y me segaron los ojos.
Desde ese día las he dejado abiertas para esperar impacientemente
La luna, para que una lagrima saliera sin sal, para que una rosa se deshojara.
Pero pasaron días, meses, años. Mientras la contemplé.
Los luceros, fueron desgarrando los cristales.
No pude sentir, ni salir de la casa para ver las ventanas por fuera.
Era demasiado tarde.
Los marcos y cortinas, se habían quedado sin color, sin pasión, ya no pude sostenerme y caí.
¿Era el amor que le tenía?
Ho era el ya no verla más
Las ventanas estaban colgadas y por más fuerza que puse estaban
Oxidadas, de tanto dolor.
Un día al fin pude serrar las ventanas y olvidarme de la luna.
Pero sigo teniendo miedo deber tu cara, tus ojos y sobre todo, de volver a lastimar mi corazón.
COMENTARIO
PERO SIGO TENIENDO MIEDO.
Precisamente, cuando hay alguien que te lastima tanto, tienes miedo de enamórate. Lo peor, es ese alguien que te enseña la verdad del amor.
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