Hola, buenas noches queridas damas argentinas (Romina y Marta), antes que otra cosa tengo que pedir una disculpa gigante por haber mal interpretado de tal forma su comentario, después de esto cuando alguien diga a la pucha ya sabré lo que dicen, y todo gracias a ustedes.
Por otra parte querida Romina, muchas gracias por las tan bonitas palabras que ahora sí soy capaz de comprender en su lenguaje. Muchas gracias por su aclaración, y sepa usted que gracias a su caja de luz y a los comentarios y palabras que de ella nacen, nosotros, los que intentamos escribir, nos hacemos más grandes al saber que hay unos sutiles oidos que nos saben bien escuchar. Nuevamente muchas gracias.
Y querida Marta, como siempre, no dejaré de estar agradecido por estar siempre al pendiente sobre aquello que mis manos mal escriben, gracias.
Atte. David V. Estrada DeLaSerna
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