El Vino
El Vino
Quien pondría, el cántaro de tus fuentes
en mil torrentes. Primaveras doradas,
otoños de bronce… van caminado tras
de ti, con paso de ángel y hombre.
En tus aras el ultimo rey, de las
inexpugnables, murallas… cayo por
entero, ante el persa y el medo.
¡ Mira ¡, que no escapa de ti, ni el
veloz griego.
En copas de oro, te han bebido reyes
vestidos de púrpura, mangares, banquetes
sobre sonata… están acompañando tu
tentadora ventura burladora, muy grata.
En una noche milenaria… torrencialmente
caes sobre mi desoladora desolación, que
se apaga, con la consolación de tu rojiza
lluvia torrencial. ¡ OH ¡ luz de vino…
has llegado a romper, cadenas de hierro
sobre una vahida realidad, sin adversidad,
hasta que ya haya rayado el alba.
¡ Como seria, el día del amargado de alma
sin tu, sosegadora calma.
¡ Quien podría respirar, las brisas de plomo
sin tus sutiles caricias ¡ Tu inundación, a llegado
a inundar mi inundación.
¡Muchos están anhelando con vehemencia…
diluir su conciencia en los altares de tu presencia!
Israel W Borges
Bolivia
1996
|