Los cirujas (tanguito)
Los cirujas
Muerto el faro que limpiaba las letrinas,
Mingitorios de los subtes nauseabundos.
Dos monedas que subastan el preludio
De los tuertos con aliento insecticida.
Se dormitan en los baños de Retiro
Con la sierva que maúlla por un polvo,
Licenciada en amantes tuberculosos,
La degollan si le miente en el envido.
Y así viven estos mudos carasucias
Que le cantan a la luna por sus musas
Escaviadas y hasta el son de anfetaminas.
Hoy cabalgan los aludes de los trenes
Respirando la humareda atragantada
En las frentes de los taxis afiebradas
Que se empachan si ante todo comen nueces.
De propina tres botones y una hebilla,
Un mechón, una cajilla de tristezas,
La estampita de algún santo sin espermas
Y la orina del linyera en la canilla.
Y así mueren estos dos barbarizados,
Olvidados en los charcos sin reflejos,
Bien perplejos con sus cuerpos oxidados.
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