Pensando en ti
Hoy desperté aliviado,
a pie firme levante mi derrotero,
de una noche sin sueños.
Anoche,
cansado de una marcha sin espera,
mis solitarios brazos
abrazaron tu solitario cuerpo,
mis solitarias manos,
acariciaron tu solitaria espalda
y tus solitarios cabellos,
mi solitaria mirada,
beso tu dulce ceguera.
Hoy emprendo la marcha que deje ayer
por el instante de la noche sin sueños.
Siento el dolor de la conquista,
el amor en el dolor de la conquista,
el odio, el amor, el dolor de la conquista.
Y emprendo otra vez mi marcha sin regreso.
soñando que no me dejaras solo.
Tus solitarios brazos, tu dulce ceguera me conquistan,
y por delante la marcha,
de millones de brazos solitarios
y ojos dulces solitarios,
arrancados a la nueva conquista de los sueños,
entre miles y millones de noches sin sueño.
Solo deseo encontrate,
para entregarte mi vida,
mi paz,
lo que me quede.
Y cansarte de una marcha sin espera
silenciosa marcha sin espera.
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