Lastimados...
Lastimados (no acepto críticas por vocabulario usado)
Confusiones, alaridos desde las entrañas.
Hombres llorando.
Verdaderos hombres con cemento en la cabeza,
cayendo en meteórica proeza,
“olvidándose de todo,”
hacia la cara del ancho río.
Esos hombres no lloran.
Yo los vi venderse muy baratos en la televisión
y sus hijos también los vieron.
Los vieron olfatear culos
para comprarse una dignidad sepulcral,
muda pero nueva.
Se lavan con jabón la bosta. Duermen como muertos.
Después veo pasar millones de salvadores,
una orda de héroes posmodernos
que ni siquiera prometen,
que estorban, que hacen tanto ruido
que ya ni sus voces escuchan,
que te dictan a ser como ellos
o bien te echan a quitarte del medio.
Yo conocí un lugar en el mundo
en el que la patria no era más que lo puesto,
incluida tu sombra.
Dónde el agua era un transparente amigo.
Dónde el muelle o puente arrepentido
jamás un abrazo te negaba.
Pero vivo aquí y aún estoy triste...
He crecido en un lugar que, como nido,
no me ha sido tan fiel como los mares abrigados,
rugosamente fríos en los que he nadado
hace ya bastante.
Maldigo al necio junta-mierda mal parido
que se fuma nuestros sueños más preciados,
Ése que nos mata de a poquito,
que nos quieta con silbatos estruendosos.
Ése que nos quiere confundidos.
Ése que nos deja lastimdos...
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