Mira, mi viejo es de la vieja escuela, hace poco me regaló sus vinilos de adolescente, y realmente, me hizo muy muy feliz... Los vinilos tienen historia, alguien los amó, alguien tuvo su primer beso con un tema de Sandro en un asalto, alguien rompio la cama saltando con la guitarra invisble con un tema de los Rolling, o de Zeppelin... Anda a saber, seguramente mis viejos hicieron todo eso.
Ojalá se mantengan en vigencia, y ojalá también, que las nuevas generaciones no los tomen como posa vasos antiguos re fashion, sino como reliquias, como parte de una historia y que los escuchen apreciando, aparte, el gran sonido que tienen.
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