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Junior Member
Fecha de Ingreso: septiembre-2010
Mensajes: 1
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Respuesta: Micro relatos! pon el tuyo!
MINISTERIO DE EDUCACIÓN PÚBLICA- COSTA RICA
CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y PERFECCIONAMIENTO PARA LA
EDUCACIÓN TÉCNICA
C.I.P.E.T. Sede Alajuela
Curso de Expresión Escrita
Profesora: Dra. Ileana Rodríguez
Alumno: Luis M. Domínguez Sancho
Fecha 7 de septiembre 2002
Tarea: Redacción de 200 palabras, (mínimo)
Título de la redacción:
“LOS ESPÍRITUS REGRESAN DEL PASADO”
LA EXPERIENCIA
Voy a relatar una experiencia espiritual personal muy interesante, que posiblemente cambió muchas de mis concepciones sobre la realidad de la vida en este mundo.
A mediados del año 1980 asesoraba a la Agencia de Viajes Tikal, y la gerencia me solicitó buscar a una persona que se encargara de la atención de la cartera empresarial, por ello pensé en el esposo de mi hermana Ana María que en ese momento se encontraba desempleado y el puesto le venía como anillo al dedo. El único requisito que le puse fue que por tratarse de una contratación externa, él tenía que conseguirse el equipo y el mobiliario de trabajo, y yo con mucho gusto le daba un espacio en mi oficina que en aquella época se ubicaba en San José Centro, en el Edificio Olympo, 50 Norte de la Prensa Libre. Por ello, en los siguientes días me llamó pidiéndome el favor de que fuéramos el próximo sábado a traer una máquina de escribir de escritorio que le iba a prestar el Lic. Jorge Alpizar un abogado amigo suyo.
El sábado siguiente fuimos en horas de la mañana a una casa ubicada en el Barrio González Lahmann, cerca de la Corte Suprema de Justicia, exactamente a 50 metros al Sur de la antigua Farmacia La Primavera. Al tocar el timbre de la puerta, salió efectivamente el Lic. Alpizar, quien amablemente nos saludó. Mi cuñado se encargó de la presentación formal y seguidamente, nos solicitó pasar a las oficinas para recoger el susodicho artefacto.
El recinto era amplio, yo iba detrás de ellos a lo largo de un corredor, iban conversando animadamente, y al pasar en medio de un espacio iluminado por un tragaluz alto, me quedé inmóvil, pues de repente sentí un escalofrío extraño. Al no proseguir, el Lic. Alpizar me preguntó que si pasaba algo, a lo que le respondí lo que sentía en ese momento, y que además sentía un fuerte olor a sangre. De repente el licenciado se puso pálido y me dijo: “Quién es usted”, a lo que respondí, pues “Luis Domínguez”. Ya calmado el señor, se acercó y me tomó por el brazo y me jaló con un movimiento suave, y dijo muy preocupado “Usted no sabía que aquí exactamente murió el doctor Moreno Cañas”.
EL LIBRO
Hasta ese día no sabía en absoluto sobre la tragedia del doctor Ricardo Moreno Cañas, y fue en el año 1990 que urgando en la biblioteca de la Cooperativa de la Universidad de Costa Rica, me llamó la atención un libro, por cierto único ejemplar, que estaba en la sección de historia de Costa Rica, titulado “Vida, Muerte y Mito del Dr. Moreno Cañas”, cuyo autor es el señor Eduardo Oconitrillo García, Editorial Costa Rica, 1985.
Al ojearlo quedé impresionado por la veracidad de la descripción de los hechos antes y después de su muerte, y el hilo conductor de una situación política en donde intereses mezquinos cortaron la vida de una
persona ejemplar y valiosa, que sigue presente en nuestras vidas. Todo esto ocurrió bajo un montaje de aparente desquite por resentimiento, pero el tiempo y la historia vuelven a traer de nuevo este suceso para recordarnos las consecuencias de la mezquindad y la falta de valores.
Este suceso ocurrió el día 23 de agosto de 1938 al ser las siete y treinta de la noche, cuando Beltrán Cortés, un paciente resentido del Doctor, entró a su casa simulando ser otra persona, y ya frente a él, le propinó tres disparos, uno de ellos en la cara que le atravesó el cráneo, muriendo casi instantáneamente, y además del doctor, murieron dos personas más fuera de la casa: el Doctor Carlos Manuel Echandi Lahmann, colega y amigo del Dr. Moreno Cañas, y el señor Arthur Maynard quien casualmente se atravesó en el camino del homicida en el mismo barrio.
Por ello se abrió un proceso de investigación para determinar las causas, lo que originó el tratado del autor de la obra “Vida, Muerte y Mito del Dr. Moreno Cañas, del señor Eduardo Oconitrillo, quien se ajusta verazmente a documentos reales.
EL SUCESO DEL 23 DE AGOSTO DE 1998
Por ello, me impresionó mucho una noticia aparecida el martes 25 de agosto de 1998, en la página 10ª de Sucesos de La Nación, la encabeza el siguiente título “ Taxista preso como sospechoso, Divorcio motivó doble homicidio”, y confirmada luego el miércoles siguiente, 26 de agosto en el periódico La Nación: “ Abren causa por homicidio calificado”. “Prisión preventiva por doble crimen”.
60 AÑOS DESPUÉS
En este caso, este triple homicidio ocurrió el domingo 23 de agosto de 1998, a las 4.30 de la tarde, el homicida entra también con engaño a la casa de la víctima principal quien es mujer, de nombre Yamileth Sandí y recibe también tres disparos del esposo de su amiga Juana Martínez, a quien declaran en muerte neurológica.
Las otras dos víctimas son dos jóvenes, uno hijo de doña Juana y un amigo compañero de universidad quien se encontraba de visita, y aunque en este caso no media la política como inductor, en sí son los conflictos en las relaciones humanas, también derivada por conflictos en donde median bienes materiales, que son los que desencadenan la mayor parte de estas tragedias.
Es muy difícil creer en las consecuencias, pero el hecho se repite casi idéntico, 60 años después y con tres horas de diferencia, son tres los disparos a la víctima principal son tres también las víctimas, hay un arma de fuego, el victimario se retira después de ultimar al primero, y sale a buscar los otros.
Es increíble la coincidencia, pero es real.
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