Rata Blanca en el Luna Park

Rata Blanca brindó un soberbio espectáculo de tres horas el viernes ante un colmado Luna Park, en donde presentaron oficialmente su última producción, “El reino olvidado”. Dieron un show de nivel internacional gracias a una escenografía imponente, a un sonido demoledor y a una atractiva y extensa lista de temas. Tarja Turunen, la invitada estelar de la velada.
Tras aquel lejano show del 26 de septiembre de 2006, dentro del marco del Pepsi Music –en esa ocasión tocaron en el escenario indoor y como acto central-, la banda de Walter Giardino (guitarra, compositor y líder) y compañía no se presentaba en Capital Federal de manera solitaria. Desde el mismo momento en que se anunció la vuelta (hace dos meses), los fanáticos esperaban con ansias este concierto, es por eso, que agotaron las entradas a una semana del show.
Segundos antes a que se apaguen las luces del estadio se escuchó desde los altoparlantes: “A la izquierda del escenario hay lugar para el público”. Sin embargo, los ansiosos fans continuaron agolpados contra las vallas, sin importarle la sugerencia de los organizadores.
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Un momento después, la introducción que abre “El reino olvidado” -2008-, titulada “Las voces del mar” comenzó a tomar protagonismo mientras en las cuatro pantallas, ubicadas a los costados del escenario, se mostraban ballenas animadas que acompañaban el momento. No hay que olvidarse del “Olé, olé, olé, Rata…” de la masa, que supervisaba todos los movimientos.
Detrás del gran telón, que incluía la figura del “Talismán on tour”, empezaron a sonar los acordes iníciales del tema que le da título al disco a cargo de Walter Giardino. Pasaron solo ocho segundos para que se acople el resto de la banda y se produzca el primer impacto visual y sonoro de la noche, tras la caída de la cortina.
El sonido no contaba con la precisión deseada durante las primeras canciones, pese a contar con toda la tecnología posible, pero como era de esperar los inconvenientes se solucionaron rápidamente. A partir de la quinta melodía, “Volviendo a casa”, los desperfectos técnicos eran parte del pasado. Ésta canción junto a “Solo para amarte” habían sido hasta el momento las más ovacionadas.
Luego de saludar a sus fans, su cantante Adrián Barilari reconoció que previo al show, él y sus compañeros, estaban muy tensos debido a lo que les provocaba este reencuentro. Igualmente gracias a la experiencia de los 21 años en escena no se les percibió este nerviosismo.
También agregó que seleccionaron canciones de todas las épocas para quedar a gusto con todos, si bien, durante la primera parte del show predominaron las composiciones de “El reino olvidado”, es decir, de las 13 melodías iníciales diez formaban parte del álbum (dejaron solo una para la parte final). A pesar de que el público tenía un gran conocimiento de las mismas, solo recibió efusivamente a “El reino olvidado”, “71-06 (Endorfina)” y “Talismán”.
Tanto Walter Giardino como Hugo Bistolfi (teclados) y Fernando Scarcella (batería) tuvieron sus momentos particulares. Walter, con su solo de 12 minutos mostró sus diferentes expresiones, Hugo, también expuso su técnica y por último, Fernando, además de ostentar sus cualidades interactúo con el público. Todos sobresalieron en el suyo, aunque quizás se extendieron por demás. “Nunca hace un solo pero siempre esta aquí”, dijo Adrián sobre el bajista Guillermo Sánchez.
Los espectadores, en su mayoría, sabían del momento que estaba por venir, así que cuando la banda le dió la bienvenida a Tarja Turunen (ex cantante de Nightwish) la recibieron con una fuerte ovación. Vestida con un jean negro entonó a dúo con Barilari, “Rompe el hechizo” y “Guerrero del arco iris” en un aceptable español. En la segunda canción logró destacarse más que en la primera.
“La última vez que estuve en el Luna Park fue para ver a Deep Purple”, fueron la palabras que utilizó Tarja en adelanto a lo que vendría, “Child in time”, el cover de los británicos. Aquí demostró su delicada y fenomenal voz. Adrián tal cual le había sucedido con Gleen Hughes (diciembre de 2003 en el Teatro Gran Rex) se vió disminuido ante semejante entonación, aunque en esta oportunidad no hizo comentario alguno.
Rata Blanca estuvo grabando su tercer DVD en formato Blu-Ray (los primeros en nuestro país) con el fin de entregar un material de primer nivel para sus fans. Las imágenes del vivo que se observaban en las pantallas eran con este nuevo sistema, además de mecharlos con tapes confeccionados para la ocasión. El extraordinario juego de luces, los fuegos de artificio y el escenario de dos pisos hacían más grandilocuente al espectáculo.
Después de un receso de cuatro minutos retornaron para culminar el show con sus dos composiciones más reconocidas, “Mujer amante” y “La leyenda del hada y el mago”. Sus fans la cantaron con el entusiasmo y la alegría de costumbre. En los últimos instantes se produjeron varios hechos atractivos: de los tubos comenzó a salir humo, de arriba empezaron a caer papelitos plateados en abundancia, se observó algo de fuego y para cerrar, la explosión final coordinó con el último acorde.
Una vez más Rata Blanca demostró su prestigio de banda internacional, y en esta oportunidad no solo por su virtuosismo y calidad sonora, sino también por un conjunto de factores (luces, escenario, fuegos, Tarja) que se amalgamaron de manera brillante. Esto produjo que el concierto alcance un nivel superlativo y que posiblemente les será difícil superarlo.
Fuente: Rock.com.ar