12 de octubre, alrededor de las 7 de la tarde, los aledaños del estadio municipal de La Romareda de Zaragoza, ciudad natal de los Heroes del Silencio, estaban abarrotados de gente que cubria la calle de basura, restos de las acampadas que tuvieron lugar durante toda la semana. En el ambiente solo se respiraba un solo tema de conversación: era el día en que más de 40.000 personas verían al grupo más añorado de la historia del rock en España.
No todo era alegría en el ambiente, pues dos hechos fundamentales mancharon un poco la alegría de muchos espectadores: el primero, el hecho de que la organización anunciara un segundo concierto en la ciudad después de que las entradas para el día 12 se agotaran casi al 90 % en torno a las 3 de la madrugada del 1 de marzo pasado, y encima anunciaran el concierto para el día 10, algo que molestó al personal (después anunciaron otros dos en Sevilla y Valencia); y el segundo hecho, para las fiestas locales de la ciudad que entonces se celebraban se programó el festival Interpeñas Metal el mismo día, 12 de octubre, siendo que gran parte de los asistentes al concierto de Heroes hubieran ido, para ver el gran cartel con ANNIHILATOR+ICED EARTH+TOURISAS+MAGO DE ÖZ. Dos errores que disgustaron a mucha gente.
Pero todo fue pecata minuta cuando empezó el concierto a las rigurosas 21 horas. Se apagaron las luces, sono una melodía tipo Enya y salieron a escena los Heroes dos días después de su última aparición (que bonito hubiera sido decir que llevaban 11 años separados). En cuanto al repertorio hay que decir que un especial de El Periódico de Aragón había repartido un suplemento gratuito especial en los alrededores, con el set list (y las letras) de los conciertos de sudamérica, por lo que no fue una sorpresa ver el orden de canciones, respetado casi completamente.
Empezaron con "El Estanque", un poco frío a mi gusto; siguieron con "Deshacer el mundo" y "Mar adentro", para calentar un poco más. El público estaba entregadísimo y la banda muy agradecida. Bunbury nos dedicó unas bonitas palabras "gracias a todos los que durante todos estos años nos habéis hecho tan grandes". Y es verdad, si la fanaticada no hubiera reclamado su regreso durante 11 años este grupo hubiera quedado en el olvido de la memoria popular del rock y su reunión no hubiera traído tanta repercusión.
He de decir que me esperaba algo más en plan "me alegro de volver a veros 11 años después" pero no fue así.
Tocaron entre otros temas "Opio", "La Carta", "Oración", "Iberia Sumergida", "Heroe de Leyenda", "Agosto", "Con nombre de guerra", "Nuestros nombres", "Sirena Varada", "Apuesta por el R'N'R","Maldito Duende", "Entre dos tierras", "La chispa adecuada","Hace tiempo","Tumbas de Sal", "Tesoro" etc. Así hasta 25 temas que hicieron la delicia del respetable. Terminaron con "Los brazos de la fiebre", un final un poco lento para el concierto que era, hubiera preferido ver una despedida con "Para siempre", que era lo propio en esa circunstancia, en mi humilde opinión.
La banda estuvo muy profesional: Pedro Andreu estuvo bien en la batería, como siempre, pero hay que decir que muchas de las canciones eran lentas o medios tiempos que no le hicieron destacar; Joaquín Cardiel, para llevar 11 años sin tocar el bajo en ninguna banda lo hizo muy aceptablemente, su sonido era muy imponente; Gonzalo Valdivia, el sustituto de Alan Boguslavsky, lo hizo de maravilla, se le vio un estilo muy elegante y con gran calidad, genial para no haber sido nunca un músico profesional de primer nivel; en cambio su hermano, el veterano Juan Valdivia, estuvo más apagado, las cámaras le enfocaban en los solos pero no daba la impresión de que fuese el quien tocara, la tendinitis le ha pasado factura; Enrique Bunbury estuvo bien en la voz, aunque algo apagado, se dice que tuvo fiebre el día anterior y tuvo que parar a los 55 minutos y hacer un descanso de 10, pero su actitud agradecida y cercana al público, al que llamaba de usted, le hicieron quedar bien.
El concierto fue mítico para mucha gente, que algunos habían venido de otras ciudades como Valencia, Barcelona, Madrid, Bilbao, Sevilla, incluso conocí gente de México D.C. que ya habían visto a los Héroes en su tierra.
Desde luego la reunión fue todo un éxito para los propios músicos y para los organizadores. Pero ahora la eterna pregunta: ¿Qué pasara ahora
?, ¿Se volveran a separar hasta dentro de otros 11 años?, ¿Sacarán nuevo disco aprovechando el tirón que acaban de dar?, ¿se separan para siempre? Toda una incógnita. Hagan sus apuestas, de momento se sabe que dentro de unos dos meses habrá un DVD con las imágenes de la reunión.
Próximo concierto:
