Detrás de todo esto está María Magdalena que volvió de la muerte para vengarse, pues se quedó con la calentura de no ser reconocida como la primera Papa (o mama, o que se yo)
Creo, aparte, que el temita de los complots no es otra cosa que circo (a falta de pan) para que la gente piense en boludeces mientras se fuma un porro.