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Fecha de Ingreso: mayo-2008
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Respuesta: Che Guevara - en el nuevo libro de Sebreli -
Muestro solo la parte de la guerra, no es todo así. Sebrelli es uno de los máximos pensadores de Argentina, insospechado de falsedad intelectual alguna, más bien de izquierda. Filósofo profundamente conocedor de todos los períodos. Es un libro contra los mitos (Gardel, Eva, Che, Maradona) todas las citas tienen su correpondiente pie de pagina para verificarlas
"El amor por la guerra
El aventurero de los caminos experimentó un verdadero descubrimiento cuando, en Guatemala, entró por primerra vez en contacto con la acción violenta. El aventurero pasivo se transformó en aventurero activo. Al Che le interesaba la acción sin preocuparse demasiado por llevar a buen fin sus convicciones. Se podría suponer que la acción en sí misma hubiera justificado en circunstqancias diferentes cualquier tipo de valores, una ideología de otro signo. Sus declaraciones de amor por la violencia guerrera databan de su juventud; así, en notas al margen (1952) escribió párrafos apocalípticos con una notable inclinación por la violencia:
"Veo dibujado en la noche que yo, el acléctico director de doctrinas y psicoanalista de dogmas, aullando como poseído, asaltaré las barricadas o trincheras, teñiré en sangre mi arma, y loco de furia degollaré a cuando vencido caiga en mis manos (...) ya siento mis narices dilatadas saboreando el acre olor a pólvora y sangre de la muerte enemiga (15)
Su fascinación por la guerra y la violencia la descubrió con la emoción de su primera experiencia bélica durante el bombardeo de la ciudad de Guatemala
"me divertí como un mono durante los días de bombardeo" -escribió a su madre- "el bombardeo más leve tiene su grandeza" (16)
Si en guatemala fue solo expectador, en Sierra maestra experimentó el novedoso placer de matar en combate:
"Todos esperábamos en combate como liberación... lo que lleva al paroxismo de la alegría es el combate, climax de la vida guerrillera" (17)
En una carta a ernesto Sábato del 12 de abril de 1960 también manifestaba su amor por la guerra:
"La guerra nos revolucionó. No hay experiencia más profunda para un revolucionario que el acto de la guerra; no el hecho aislado de matar o de portar un fusil o establecer una lucha de tal o cual tipo, es el total del hecho guerrero" (19)
Conversando con pablo Neruda le dijo:
"siempre estamos contra la guerra, pero cuando la hemos hecho, no podemos vivir sin la guerra. En todo instante queremos volver a ella" (20)
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A los cinco años su padre le enseñó a tirar al blanco, desde entonces el revólver siempre fue su juguete preferido. La sola visión de las armas le provocaba verdadero extasis:
"A la noche llegaron las armas, para nosotros era el espectáculo más maravilloso del mundo; estaban como en exposición ante los ojos codiciosos de todos los combatientes, los instrumentos de la muerte." (21)
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Esta desmedida pasión por las armasse infiltraba incluso en una carta de amor a Aleida march donde decia recordarla "bajo la renovada caricia de las balas".
El propio Fidel, calculador hasta en la guerra, se quejaba de la excesiva beligerancia del Che: "como guerrillero tenía su talón de Aquiles, su exceisva agresividad, su absoluto desprecio por el peligro".
El primer asesinato por mano propia que cometió en Sierra Maestra, fue el de un campesino, supuesto traidor. Ante la vacilación de los demás, él mismo empuñó el arma con total frialdad. En su Diario, convirtió la ejecución, segun comentaba Pierre Kalfon, en una escena de ópera wagneriana". Fidel, testigo presencial, advirtió que era la persona ideal para las ejecuciones, tanto de compañeros como de enemigos. Mató en Sierra Maestra a catorce personas y en Santa Clara, donde comandaba un batallón, las ejecuciones fueron veintitrés. El 18 de enero de 1957 escribía a su mujer" estoy en la manigua cubana, vivo... y sediento de sangre".
No trepidó en narrar con frialdad en su diario la ejecución.
"reuní a toda la tropa...."
Después del triunfo de la revolución cubana, fue el encargado de las ejecuciones en masa tras juicios sumarios celebrados sin el menor procedimiento legal por los Tribunales revolucionarios instalados en la fortaleza de La Cabaña. Los muertos llegaron a ciento sesenta y cuatro; no todos habian sido esbirros de Batista, entre ellos había algunos campesinos.
Tenía su justificación para este procedimiento: "tenemos que crear la pedagogía de los paredones de fusilamiento y no necesitamos pruebas para matar a un hombre" (1959)
En la ASamblea de la ONU proclamaba: "Sí, nosostros hemos fusilado, nosotros fusilamos y continuaremos fusilando hasta que sea necesario"
"Paredón, paredón" fue el estribillo correado por los guevaristas.
Su crueldad, según el testimonio del sacerdote Bustos Algañaraz, llegaba al punto de obligar a los familiares que iban a buscar los cadáverres de los fusilados a pasar por el famoso "paredón" manchado con sangre fresca de las victimas.
Carnicero de La Cabaña lo llamaban sus adversarios. sadomasoquista según un psicólogo, ángel exterminador metaforizaba Regis Debray; asesino serial acusaba Óscar del Barco guevarista arrepentido (24)
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