Presidente: Raúl Castro Ruz
Viscepresidente: José Ramón Machado Ventura
ELECCIONES EN CUBA.
A través de la televisoras extranjeras nos llega, a menudo, una gran cantidad de información sobre los frecuentes desmanes cometidos por los distintos partidos políticos en las urnas, con el objetivo de hacerse con el poder y, de esa forma, partir el jamón de las jugosas comisiones y ganancias que propicia una actuación poco ética en la administración del Estado.
Grupos con intereses económicos y políticos muy bien definidos, juegan a la democracia y tratan de imponer este modelo como ejemplo al resto de la comunidad internacional.
Mucho recuerda esa realidad a la Cuba anterior a 1959, cuando los pasquines electorales resaltaban las falsas promesas de cambios y de bienestar, para una población cada vez más humilde, decepcionada y carente de los mínimos recursos económicos para enfrentar el futuro.
Ahora todos los cubanos – y de hecho los habaneros- nos preparamos para un nuevo proceso electoral, tal y como está previsto en la Ley 72 o Ley Electoral (octubre de 1992).
Según lo establecido ya fueron creadas las comisiones electorales hasta el nivel de municipio y ellos serán los encargados de dirigir todo el proceso y garantizar la Legalidad Socialista, de acuerdo a nuestras leyes.
Sin embargo, a diferencia de otros países, los cubanos nacemos con el derecho al voto, incluso cuando salimos de la maternidad, porque el parto es institucional, ya estamos inscriptos de forma automática, gratuita, en el Registro Electoral, el cual se hace efectivo al llegar a la edad señalada por la ley.
No importa si se nace negro, blanco, amarillo, rico o pobre, sencillamente se es un ciudadano con derecho a elegir y ser elegido, y nadie puede impedir que ejerza ese derecho.
Otra diferencia sustancial radica en la forma de nominar a los candidatos en la Isla: es el momento más importante de todo el sistema electoral. Lo hacemos de forma directa; el ciudadano puede apoyar u objetar libremente a cualquier candidato propuesto en asamblea pública, sin necesidad de que un partido imponga a un candidato ajeno a la comunidad.
Para evitar la demagogia y no volver a las falsas promesas de los candidatos del pasado -que luego se olvidan del pueblo- estamos libres de las campañas electorales, donde los candidatos se denigran entre ellos para buscar la aceptación pública y en definitiva siempre gana el que tiene más recursos económicos y dominio de los mecanismos de influencia como la televisión, radio y prensa escrita.
Para el día de la votación los electores no tienen más que presentarse ante la mesa electoral que le corresponde, de las más de 37 000 que se abrirán en el país, y presentar el Carné de Identidad, así de simple, sin que medie otro trámite.
Tomas la boleta donde aparecen los nombres de los candidatos, votas y la depositas en la urna; o sea, que estás seguro de que la boleta tiene escrita tu voluntad soberana, sin la mediación de máquinas factibles de programar o de complicados mecanismos para personas ancianas o con limitaciones físicas, que deben saber utilizarlas.
Pero lo más importante es la transparencia y el control popular de la votación. La urna es verificada en público para constatar de que está vacía y después el conteo de los votos también es público, y los resultados, se ponen inmediatamente en un sitio visible para que todos puedan conocerlo, de forma tal que si recorres varios colegios electorales puedes saber ese mismo día quiénes son los delegados de las circunscripciones aledañas a tu lugar de residencia.
Por lo pronto, vamos por parte;, ya creamos las comisiones electorales a todos los niveles, estamos actualizando los listados de los electores para que nadie quede fuera de ese derecho constitucional que tienen los cubanos, y a partir del próximo 24 de febrero y hasta el 24 de marzo, realizaremos las asambleas de nominación de los candidatos en cada circunscripción.
Después, el 17 de abril, iremos a las urnas para elegir a los delegados que nos representarán por dos y medio años, con la seguridad de que participamos en un proceso único, transparente y representativo, acorde a nuestros intereses.
relatado por un cubano.
Cuba. El Habanero Digital
MAS CLARO.
El proceso electoral está regulado en la ley electoral. Los candidatos en las elecciones no son elegidos por partidos (que no existen en la práctica, si bien el PCC existe legalmente) sino mediante asambleas de cada barrio o circunscripción electoral, donde cualquier ciudadano puede proponer a sus candidatos. En la asamblea se explican las cualidades de las personas propuestas, y en una votación a mano alzada de los vecinos se decide por mayoría las candidaturas finales. Para aquellos ciudadanos elegidos la campaña electoral basta la publicación de una breve biografía y su foto. En las elecciones pueden votar todos los ciudadanos mayores de 16 años, y son elegidos todos aquellos candidatos con más de la mitad de los votos. El recuento de los votos es público, por lo que puede ser observado por cualquier ciudadano, ya sea cubano o extranjero.
de la wikipedia.
FOTOS DE CUBA.
CUBA, CUBA EL PUEBLO TE SALUDA