Esa cosa de los sueños
Qué loco que un sueño, que es producto de nuestra propia imaginación, pueda llegar a asustarnos, o incluso a sorprendernos. Pero esta noche me pasó algo que no logro explicar. Soñé que alguien me decía algo, y yo lo entendía mal. Efectivamente, yo lo entendía mal, lo razonaba mal, y estaba convencido de la exactitud de ese razonamiento. Pero al rato, esa misma persona me explicaba lo que realmente había querido decir, y entonces era razonable la explicación de esa persona, y mi deducción anterior sonaba ridícula.
Eso es totalmente factible en la vida real. ¿Pero en los sueños, dónde se supone que todo parte de nuestra propia creación? ¿Cómo se explica que yo estuviese convencido erróneamente de algo cuya respuesta verdadera yo mismo había creado con anterioridad?
Ustedes dirán.
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