No había mucha variedad en juguetes o eran muy caros. Alos 6 años tuve mi primera muñeca que hablaba( a la que se le colocaba un disquito por la espalda) y que si no tenías la precaución de sacárselo, a la noche creías que te hablaban desde ultratumba. Después mucho libro,en especial Upa,con el que aprendí a leer a los 4 años, y desde ahí no paré y no pienso parar.