
La evolución del pensamiento humano nos ha dejado con un sistema de pensamiento simplista para entender a un ser humano que cada vez se hace más complejo. Nos ha servido de mucho, y gracias a él hemos avanzado en la comprensión del hombre y la naturaleza. Sin embargo, es un pensamiento que parece estar quedándose corto en la carrera, o mejor dicho lucha, del ser humano por comprenderse y comprender el mundo que lo rodea. El pensamiento “racional, empírico, mecánico” no da respuestas a una serie de fenómenos que comienzan a requerir un cambio de visión para ser entendidos. Existe una nueva visión o paradigma que algunos investigadores y teóricos han comenzado a llamar pensamiento complejo o teoría sistémica. Una nueva propuesta que modificaría la forma de percibir y emplazarnos en el mundo; “pensar en una realidad fenoménica no simplificante” . Formulación que no rechaza el pensamiento racional, sólo lo integra y va mas allá; va a la percepción.
Existen un sin fin de ejemplos y argumentos donde podemos detectar una crisis de percepción, que responde a las limitante de nuestro actual sistema de pensamiento. Una mirada que mutila una gran parte de nuestra relación con las cosas, es decir, con el mundo. Una crítica a sólo estudiar las cosas por parte, una crítica a ver a la naturaleza y al ser humano como entes aislados, como maquinas perfectas y no como organismos relacionados, interconectados, organismos vivos. La complejidad de entender que la parte esta en el todo y que el todo esta en la parte, entender al universo formado por relaciones y armonías, darle cabida al azar y a la incertidumbre y volver a confiar en la creatividad como elemento esencial en la evolución. Es un cambio drástico y profundo; que se esta gestando en nuestro pensamiento, que se ha manifestado a través de la literatura y que muy recientemente se ha convertido en una teoría y propuesta de acción.