miedo
Desde que el hombre es hombre (y antes también) ha usado "el miedo" como método para conseguir lo que quiere de otros. Lo usaron las instituciones religiosas (miedo al castigo divino), lo usó el Señor Feudal (miedo a los bandidos), lo usaron los yanquis para justificar Hiroshima, el macartismo, la reeleción de Bush (miedo a la invasión del propio país), y se seguirá usando mientras sirva como método para el poder.
Siempre que haya quien proclame catástrofes apocalípticas, el consejo es desconfiar. Lo más probable es que con esa prédica estén intentando sacarte algo. Una opinión, un voto, dinero, o tu propia vida.
El otro día veía un documental en FX, donde mostraban como las proclamas catastróficas de Greenpeace y otros grupos ecologistas no estaban científicamente comprobadas. Muchas de estas organizaciones llegan a decir que dentro de 30 años se extinguirá el 50% de las especies del planeta. A esto, sumado el gran problema del calentamiento global que, dicen ellos, en pocos años hará que nuestra vida cambie por completo, al punto de volver a la época de las cavernas. Durante el programa, hablaba un disidente de Greenpeace, que de hecho fue uno de sus fundadores. El mismo contaba como esa y otras organizaciones mueven mucha cantidad de dinero con su prédica apocalíptica. Quiero creer que se utiliza para objetivos ecológicos. Pero teniendo en cuenta que desde el vamos están mintiendo (con predicciones que no son probadas cientificamente), ya tengo mis dudas.
Por otro lado, toda proclama catastrófica es un absurdo. ¿Realmente tenemos miedo que se acabe el mundo? Mucho antes pensamos en nuestra propia muerte, o en la de nuestros seres queridos. Lo que le pase al resto de la humanidad cuando yo muera no es algo que me tenga pensando todo el día. Ni a mí ni a nadie. Salvo que, creyendote la del fin del mundo estés intentando tapar otros problemas, más personales.
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