Noctámbulo, crítica de La Nación
Para los que creen que me empecino en no recomendar un espectáculo.
Los vampiros cantan bien, pero no actúan
Una gran producción para una pieza amateur
Noctámbulo. Libro: Ariel Iannotti. Música: Alejandro Zanzi. Intérpretes: Ariel Iannotti, Fernanda Neil, Pablo Heredia, Germán Barceló, Lourdes Estrella, Nadia Ale, Martín Segura, Sebastián Pavón, Tatiana Ramírez, Nicolás Ricco, Camila Rodríguez, Mariano Scollo y Débora Trautman. Coreografía: María José Vexenat. Escenografía: Cecilia Much. Luces: Fernando Diyorio. Dirección general: Jorge Mazzini. En el Broadway, los lunes, martes y miércoles, a las 20. Duración: 120 minutos.
Nuestra opinión: regular
Ante el suceso de la saga de Crepúsculo era cantado que el teatro iba a hacerse eco. Y qué mejor que el género musical para atrapar una historia de amor contemporánea de vampiros. Noctámbulo no está basada en aquella saga, pero su línea argumental central se circunscribe a una historia de amor entre un joven vampiro y una chica humana... sólo que en Buenos Aires. Lo que ensucia esa idea y hasta la ridiculiza es una estructura que subvierte cualquier regla dramatúrgica. Por momentos, la obra roza el disparate y hay un desequilibrio enorme entre las escenas de texto hablado y las musicales. Las primeras son larguísimas, con justificaciones argumentales y resultados bizarros (en el sentido anglosajón de la palabra) sin pretenderlo.
Por su parte, la puesta en escena de Jorge Mazzini pierde el equilibrio, por momentos, y es sumamente estática, en otros. Hay efectos especiales. Nieva sobre los espectadores y en algunos tramos la bruma inunda el escenario... y también la platea. Cuando ese humo espeso avanza sobre los espectadores de las primeras filas, que se cubren de esa especie de efecto "Islandia", quien esto escribe pensó por un instante si no se trataba de una broma de ShowMatch para todos los que allí estábamos. Se podría ocupar mucho espacio contando detalles de este fallido musical, con una producción que cualquier obra envidiaría. Pero no tiene sentido.
¿Tenía algo bueno Noctámbulo ? Sí, claro. La partitura de Alejandro Zanzi, sin dudas, es lo auténticamente rescatable de esta propuesta. Con ritmos modernos y melodías que lo descubren como un conocedor del código teatral, este compositor es un hallazgo para tener muy en cuenta. Asimismo, es destacable el diseño de vestuario y de máscaras de Soledad Arabito y Eliana Di Bussolo.
La calidad de las voces en el elenco es de lo mejor, aunque en lo interpretativo todo es de una heterogeneidad que vuelve a la propuesta amateur. Tarea complicada para Mazzini, que hizo lo que pudo. La mayor falla es la elección del protagonista, Ariel Iannotti. No es actor y está en escena casi toda la obra, eso provoca momentos inverosímiles. Pero así como hay que tener en cuenta al compositor, también es bueno conocer a Fernanda Neil y Germán Barceló, muy buenos intérpretes integrales, pilares de este elenco. Sus momentos musicales, definitivamente son los mejores.
Pablo Gorlero
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