CAROLINA GÓMEZ, CANTANTE DE RAMOS MEJÍA
Con un pie en «El fantasma de la ópera»

Carolina Gómez, una joven cantante de Ramos Mejía que dio sus primeros pasos en las presentaciones escolares del Santísimo Redentor y de la Escuela Argentina del Oeste
Para los primeros meses de 2009 está previsto el estreno por primera vez en Buenos Aires de «El fantasma de la ópera», el musical más espectacular que se ha visto hasta ahora. La puesta en escena será idéntica a la internacional.
Las audiciones que se realizan para seleccionar a los artistas argentinos que formarán el elenco están a cargo de directores extranjeros, los mismos que las han realizado en otras partes del mundo. Las audiciones comenzaron el año pasado y ya se han efectuado cuatro. Sólo falta la última que tendrá lugar en agosto. Y en esta última instancia, buscando un lugar en ese gran musical, estará la voz de Carolina Gómez, una joven cantante de Ramos Mejía que dio sus primeros pasos en las presentaciones escolares del Santísimo Redentor y de la Escuela Argentina del Oeste, instituciones en las que cursó sus estudios primarios y secundarios.
Mientras se prepara intensamente para este objetivo trascendente de su carrera, se puede disfrutar de su talento los jueves por la noche, cuando se presenta en vivo en «Vuelvo al Sur», el cálido restaurante de la calle Castelli 480, ofreciendo un variado repertorio, en castellano y en inglés, con predominio del jazz que es su estilo predilecto.
Carolina tiene un buen camino recorrido en el género. Llega a esta nueva posibilidad de participar en un musical con valiosos antecedentes. Su primera experiencia fue su actuación en la última reposición que se hizo de la obra «Las mil y una noches» en el teatro Ópera, con la dirección de Pepe Cibrián.
«Aprendí mucho de Cibrián, reconoce Carolina, no sólo en lo artístico sino inclusive en su modo y en su obsesión por el trabajo, por hacer las cosas bien. También fue muy enriquecedora la gira nacional que hicimos con la obra. Se llega al lugar y se actúa en todo tipo de escenarios. Hay que aprender a adaptarse, a improvisar, a solucionar imponderables. Aprendí también a disfrutar del escenario. El musical me atrae porque es una expresión muy completa, se canta, se baila se actúa».
Después vendría un paso mayor. Un papel protagónico y la oportunidad de cantar un tema como solista en otro recordado musical: «El jorobado de París». Su papel en esa obra es el de «La Paquete», la mamá de Esmeralda. Esta actuación le significa un «premio extra». Allí conoció a Federico, otro integrante del elenco, quien es su pareja en la actualidad.
Junto a Ignacio Mintz, quien hiciera el papel de Quasimodo, continúan presentando shows de comedia musical. También realizó una excelente temporada de jazz en el 2007 acompañada por la orquesta del hotel Sheraton.
Si bien desde muy chica estuvo vinculada a la música, a los 6 años ya estudiaba piano, tuvo una etapa al finalizar el colegio en la que intentó otro camino y cursó dos años de la carrera de ciencias políticas. Pero llegó un punto que tomó conciencia de que su posibilidad de aportar a cambiar el mundo pasaba por el arte. De ahí en más, impulsada por la ansiedad de recuperar el tiempo perdido, no ha parado de estudiar, de perfeccionarse, de trabajar en esto que es su pasión y para lo que tiene un especial talento.