UNAS FICHAS A.....
Flavia Pereda: con el baile en el cuerpo
Después de haber sido cover (reemplazo) de grandes figuras del musical como Elena Roger (en Houdini) y de Alejandra Radano (en Cabaret), a Flavia Pereda le llegó su hora. Audición (y mucho esfuerzo y estudio mediante), se convirtió en la protagonista de El burdel de París (Teatro Premier), un musical de factoría local donde el rock nacional (las canciones son de ésas que sabemos todos) se mezcla con algo de La Dama de las camelias y de Moulin Rouge.
¿Cómo te llegó el protagónico?
Estaba haciendo Cabaret donde, aparte de haber reemplazado a Alejandra por once funciones, era parte del ensamble y tenía un cuadro destacado (Two ladies). James Murray, el director de El burdel..., me llamó cuando estuvo confirmado que se iba a hacer en la avenida Corrientes. Audicioné con Ana María Casó, la madama del burdel (
desde esta semana la reemplaza Carolina Gómez), y con Patricio Arellano, que es el protagonista masculino y con quien tengo mucho feeling: nos conocemos de Aladdin, donde yo era cover de la princesa (Alejandra Perlusky).
O sea que en escena es la segunda vez que se enamoran.
Exacto. El es amoroso y tiene muchísimo talento. Las audiciones son muy estresantes y en este caso fue larguísima. Casi me muero cuando me confirmaron que era Camille. Creo que voy por buen camino, aunque me falta mucho por aprender. Estoy muy agradecida con James, Vanesa García Millán (la coreógrafa) y Hernán Bonsergent y Ariel Ciocco (los productores), porque confiaron en mí sin ser mediática. Aunque no me molestaría serlo (se ríe). Veo mi foto en la puerta y ¡no lo puedo creer!
¿Cómo tomaste que para el rol de tu hermana convocaran a Vanesa González, que no viene del musical, como el resto del elenco, pero sí de un éxito como "Son de Fierro"?
Ella me parece divina. Y creo que corta tickets. Además, le interesa mejorar: yo le recomendé mi profesor de canto y está yendo.
¿Cómo fue el estreno?
Hermoso. Cuando salí a escena la vi a Elena (Rogers) en una de las butacas y casi me muero. Cuando terminó la obra nos abrazamos y lloramos juntas. Eso es el teatro: estar vivos, llenos de sentimientos y emociones.
Hay que decirlo. A Flavia no habrá forma de sacarle cuántos años tiene. "Es que todavía doy todos los perfiles y aparece gente muy joven, ¿viste?", se excusará. Eso sí: no tendrá reparos al hablar de Caballito, el barrio que la vio nacer; de los madrugones que pegaba a los 12 para estar 6.45 en la Escuela Nacional de Danza; de la incondicionalidad de su mamá —alguna vez ganadora de Trampolín a la fama, junto a Claudio García Satur—, su hermana Yamila, sus sobrinas, las clases de teatro en el San Martín, el Rojas y lo de Julio Chávez...
La vocación venía de chica, ¿no?
Claro. Jamás tuve confusión a la hora de elegir mi carrera. Después de recibirme de maestra nacional de danzas trabajé con Ricky Pashkus, que fue la primera persona del medio que me dio una mano: me empezó a convocar para sus espectáculos y fui su asistente. Cuando Elena dejó Hudini para irse a La Fiaca, Carlos Manzi, Elizabeth de Chapourouge y Gerardo Gardelín también confiaron en darme el papel. Y me gané el Trinidad Guevara. Después vino Aplausos, un par de obras con Enrique Pinti... Tuve mucha suerte con toda la gente talentosa que trabajé.
También bailaste en TV, ¿no?
Sí, en los musicales de Susana, que es un amor, en Poné a Francella, donde yo era su partenaire y él siempre me daba un lugar, en Sábado Bus y Querés jugar?, con Nicolás Repetto, en La noche del 10... Ahora debería intentar con la ficción.
¿Cuál de las canciones de "El burdel..." define mejor tu presente?
No quiero arrepentirme. Como en esa canción, trato de vivir como si fuera la última función.
Fuente:
www.clarin.com
No sabía lo de caro gomez!! re bien x ella!!!! me dieron ganas d ir a ver el burdel d vuelta!!!