Anécdotas de Drácula...
Milone: En Chile se olvidaron de bajar una cama y tuvimos que hacer la escena de la cama sin ella. Después, la bajaron a destiempo y casi me aplastan. Otra vez me arrancaron el postizo. Paola Krum (que en el 91 hacía el papel de Lucy) era muy distraida y salía con reloj pulsera o la pollera desabrochada. Varias veces no tentamos y casi no podemos seguir.
Rodó: Yo tengo que cubrirme las cejas con un tapacejas. En una función veraniega, no me quedaba más y alguien sugirió que lo reemplazara por jabón. En la última escena se derritió todo y empezó a meterse en mis ojos. Al final, hice la risa y pegué un grito gutural: era del dolor, el jabón me había dejado ciego.
Cibrián: Una vez, había viajado a Nueva York con copias del musical. A la vuelta, en el aeropuerto, una chica centroamericana, a la que evidentemente le habían dicho que yo era el director de Drácula, se acercó para felicitarme calurosamente. Al rato me di cuenta de que me confundía con Francis Ford Coppola, cuya versión de Drácula acababan de estrenar en el cine. Al final le firmé una autógrafo. Escribí: Francis Ford Coppola, por supuesto. No me sentí con derecho a defraudarla.
¿Se saben más?...
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