Dejo la critica del diario clarin...le pusieron muy buena
TEATRO : CRITICA - SWEET CHARITY
Una rubia con el corazón partido
Florencia Peña es el motor de esta versión del musical de Bob Fosse, muy bien acompañada.
El paso del tiempo no suele ser bondadoso con la comedia musical, si no se la adapta. El caso de Sweet Charity es distinto al de Cats —que llegó ya vieja a la Argentina— o Chicago, en la que —actualizada o no— la base por sí misma es suficientemente sólida en libreto y coreografía. Esta Sweet Charity responde al modelo más clásico, como la menos afortunada Victor Victoria, siempre poniendo ejemplos que el espectador argentino tiene más a mano.
Porque el libro de Neil Simon se mantiene incólumne, después de cuarenta años, con la prostituta de gran corazón a la que es fácil engañar, pero que cuando encuentra el verdadero amor, es un torbellino.
En Sweet Charity el espectador encontrará comedia, con un Nicolás Scarpino que se luce, en especial en la escena que da pie a la canción Soy la chica más valiente que cierra los dos actos, y musical, con la ya clásica Playboy, donde las coreografías de Gustavo Wons aggiornaron las del propio Bob Fosse. Florencia Peña hace muy bien pie en una y en otra, en un papel que años ha a Susana Giménez le hubiera caído como anillo al dedo.
Charity se define a sí misma como directora de actividades recreativas y, si se la apura un poco, como copera en un cabaret. No le hace a las formas, sino al contenido. "Siempre estoy dando sin recibir", se queja quien tiene un corazón como el de "una pensión en la que los hombres entran y salen". Ingenua y romántica, la Charity de Peña en ningún momento parece una prostituta, cuesta verla como una, como era difícil con Shirley MacLaine en la película de Bob Fosse.
Peña lleva la comedia en la sangre, y eso se nota desde la última fila del pullman. Tanto, como que sus esfuerzos por cantar y bailar superen largamente los de Revista Nacional. Es cierto que Peña repite por momentos mohínes, pasitos y tonos de voz de su Moni en Casados con hijos, pero para el espectador desprevenido se complementan a la perfección con el personaje que construye. Y rodeada de buenas cantantes y bailarinas como Griselda Siciliani, quien ya pide un protagónico, y Débora Turza, la que concentra la atención es aquélla del vestido rojo. Siempre.
En esta versión hay nuevas referencias para el ojo atento, como aquellla de E.T., o a Andy Warhol. Aunque algunos números parecen extendidos en demasía, la puesta no tiene nada que envidiarle a otras que la precedieron. El diseño de luces de Horacio Hefron y Pablo Hernando es más que correcto, la orquesta suena bien y en el resto del elenco nadie desentona, en el cabal sentido del término.
El dato
Hace 20 años, en el mimso escenario, subía "Dulce caridad", con la vedette Guadalupe como protagonista y un elenco que fue rotando, pero en el que estuvieron de José María Langlais, Mariquita Gallegos y Jorge Martínez a Sergio Velazco Ferrero y Adriana Salgueiro.
Ficha
Sweet Charity
- Comedia musical DIRECCION LARRY RABEN LIBRO NEIL SIMON MUSICA CY COLEMAN COREOGRAFIA GUSTAVO WONS INTERPRETES FLORENCIA PEÑA, NICOLAS SCARPINO, DIEGO RAMOS SALA LOLA MEMBRIVES. 130', EN DOS ACTOS
MUY BUENA