Desde el viernes 31 de agosto
Se repone en Andamio 90
de
Rafael Spregelburd
LÚCIDO
Todos los viernes a las 23 horas
De niños, una hermana dona un riñón a su hermano agonizante. Ambos sobreviven, pero a un costo enorme. Pocas familias conocen orden más disfuncional que ésta.
Años más tarde, la hermana vuelve de Miami y reclama lo que es suyo.
De más está decir que la negociación es pesadillesca, y que toda lucidez es esporádica. Habrá que encontrar un orden allí donde no lo hay.
Con
María Inés Sancerni, Javier Drolas ,
Eugenia Alonso y Hernán Lara
Dirección
Rafael Spregelburd
A los diez años de edad, yo ya estaba listo para morirme.
De hecho, yo iba a morirme.
Ya había vivido todo lo mejor que esta vida tiene para ofrecernos. A los diez años era mi momento, y sólo me esperaban la gloria y el silencio. Mi madre, mi padre y mi hermana lloraban desconsoladamente y a los gritos. Y tramaban un pacto. Sólo un milagro podría revertir las cosas.
Cuando desperté de la anestesia, apenas sospechaba que los quince años siguientes serían sólo un agregado estéril, un apéndice desgraciadamente largo y extraordinariamente bobo. Aquel pacto de mentiras y trasplantes fue hecho a las apuradas y sin ningún sentido. Y eso se paga.
Sólo me queda el refugio de los sueños lúcidos. En el sueño lúcido, dice mi terapeuta, el durmiente se prepara como un lanzador de jabalina. Poco a poco se aprende a dominar el sueño. Es una técnica difícil. La mayoría persigue el vuelo, o la iluminación. A mí sencillamente me significaría mucho poder demostrar algo más elemental: que mi madre es una forma y que yo soy otra.
Vos sos vos; yo, no.
De “Lúcido”
Una producción transatlántica
Se trata de una obra muy singular, con dos versiones que Rafael Spregelburd ensayó en Buenos Aires en simultáneo en dos lenguas diferentes.
LÚCID se estrenó en Cataluña, en lengua catalana, durante el Festival de Temporada Alta de la ciudad de Girona (como producción de la Sala Planeta ), el 2 de diciembre de 2006, y luego en la Sala Beckett de Barcelona el 10 de enero de 2007.
Los ensayos en el Xirgu permitieron un proceso muy dinámico entre los dos elencos (el catalán y el argentino) donde el intercambio de dos culturas teatrales muy vivas y muy diferentes permitió arribar a inusitados resultados. Los actores catalanes se instalaron en Buenos Aires durante el proceso de ensayos, nutriéndose no sólo de éstos, sino también del fuerte impacto cultural de los modos de producción de la escena local. Cada vez más catalanes encuentran en los modos del teatro argentino una meta y un territorio de intercambio. Baste mencionar, como ejemplo, los sucesivos éxitos en Cataluña de obras de Javier Daulte , Gabriela Izcovich o Rafael Spregelburd. El propio Javier Daulte es director artístico de la sala Villarroel de Barcelona; Rafael Spregelburd es docente de L’Obrador, la escuela de formación dramatúrgica de la Sala Beckett de Barcelona.
Los actores argentinos designados para esta obra fueron integrantes de la exitosa BIZARRA , estrenada por Spregelburd en agosto de 2003.
Dijo la crítica española de “Lúcid”:
“Si La estupidez era una ecuación fractal que se expandía como una planta alienígena, Lúcid es una bomba que centuplica su potencia porque estalla en una habitación cerrada o, mejor dicho, en las cabezas de sus inquilinos.” ( Marcos Ordóñez – Babelia, El país)
“El trabajo del dramaturgo nos habla de la lucidez que se esconde en el sueño, sí, pero sobre todo de la imposibilidad de exorcizarlo. Nos habla de soledad, de una absoluta y desencajada soledad. Este montaje es lúdico y reirán muchísimo. Este montaje es lúcido. Saldrán desolados.” (Josep Maria Fonalleres)
“El espectáculo Lúcid no sólo es una parte sustancial de la imprescindible cuota gerundense del Festival de Temporada Alta de este año, no sólo ha cumplido con el objetivo de no desentonar del conjunto, sino que ha conseguido, y lo escribo sin que me tiemble la mano, ser uno de los mejores montajes del Festival.” (Jordi Sala – Diario de Girona).
“Lúcid va más allá y ese absurdo tiene que ver con la imagen que el ser humano tiene de su propia poquedad, una imagen más grotesca que trágica. El alcance de la pieza pide a gritos el volver a ella.” (Begoña Barrena – El País).
“Lúcid es teatro popular, con mucho humor (inteligente, éste sí), que invita a jugar al espectador y que se apoya en una puesta en escena impecable.” (Santiago Fondevila – La Vanguardia ).
Actúan: Eugenia Alonso, Javier Drolas , María Inés Sancerni y Hernán Lara
Música original: Federico Zypce
Prensa: Duche & Zárate
Producción: Corina Cruciani
Asistentes: Laura Fernández / Francesc Jiménez Llinás / Victoria Szpunberg
Escenografía: Oscar Carballo
Fotografía: Patricia Di Pietro
Diseño Gerard Yanes / Vududoll (Catalunya)
Dirección: Rafael Spregelburd